viernes, 27 de agosto de 2010

Ha sido un mes, pero aún así siento que no ha sido suficiente



Damas, caballeros, el momento más temido por un servidor ha llegado. Allá los del hemisferio norte, sobre todos los que tengan que regresar a clases, sabrán a qué me estoy refiriendo...
... en efecto, damas y caballeros, me refiero al fin de las vacaciones. Yo estoy a contrapelo de toda la sociedad del hemisferio sur en general, porque las vacaciones de los universitarios fueron en julio, pero bueno, cada loco con su tema (y sobre todo este loco). Permitidme hacer una breve reflexión antes de entrar al periodo activo del salón del estudio.

Creo que si Albert Einstein ha sabido explicar algo en toda su vida, ese algo es la teoría de la relatividad. Pueden pasar muchas horas mientras tú estás en una grata compañía o haciendo algo que te gusta, y al terminar te has dado cuenta de que te han parecido unos pocos minutos. En otras ocasiones, por el contrario, se da que estás haciendo algo verdaderamente tedioso y que lo haces durante unos pocos minutos; tras terminarlo, te parece que has estado siglos en labor tan indeseable.


Damas y caballeros, amigos del salón del estudio, amo los estudios y amo estudiar, que eso no se ponga en tela de juicio (eso sí, se puede decir que en esto también estoy a contrapelo del mundo en general). El problema comienza cuando tengo la Espada de Damocles de los exámenes sobre la cabeza, el tiempo aprieta, los estudios se intencifican y yo termino hecho un desastre ambulante. En cierto sentido, creo que si me gustara un poquito el deporte o la actividad física, lo mío serían los deportes de alto riesgo y elevada adrennalina, ya que, aunque en el momento me queje, me gusta esa sensación de energía que recorre el cuerpo cuando es menester ponerse a estudiar día y noche (y esto último que sea literal). Como me gusta tanto la adrenalina, y a pesar de que ahora quiera seguir descansando, estoy seguro de que tendría que pasar un par de semanas más para notar la apatía mental y la desgana del aburrimiento... Como Sherlock Holmes, cuando estoy inactivo padezco el sopor de la inactividad, porque mi mente es una máquina que necesita moverse sin control por los remotos y recónditos horizontes del universo, quizás en busca de respuestas o de nuevas preguntas, pero nunca quieta.

Me gusta descansar, y quizás sea por eso que, aplicando la teoría de la relatividad de Einstein, este mes de vacaciones se me haya hecho corto (en realidad también algo monótono, porque he llegado a aburrirme del encierro como lo he dejado claro en anteriores entradas). Y vale, he desperdiciado las vacaciones estando panza arriba, porque no me he puesto al día con ninguna serie (de hecho, creo que si sigo así, Lost tendrá que quedar aparcada hasta marzo del año que viene o incluso quedar inconclusa), no he leído mucho y todo lo que tenía que escribir... hem... para qué seguir. Pero he descansado y he repuesto baterías, que es lo importante, y dentro de todo he sabido mantener ronroneando la mente para que no se durmiera y me costara iniciar la vida educativa.

Y aunque los comienzos sean difíciles, sé dentro de mi corazón que esto me gusta, y sé que llegaré a buen puerto si sigo el camino que yo mismo me he trazado. Así que, aunque el cómodo sitio que he hallado bajo este árbol y al lado de esta tranquila fogata que cobija y protege sean demasiado tentadores, sé que tengo que sacudirme la pereza, guardar mis pocas poseciones que me acompañan en este viaje y comenzar otra vez el cammino con la mochila al hombro. ¿Poético? Sí, pero siempre tengo ese yo lírico que nace en las situaciones menos pensadas.

Como mi actividad intelectual comienza la semana que viene, damas y caballeros, por aquí también comenzarán a arrancar los motores, a ver qué sale después de estos días de inactividad. Como dije en la entrada anterior, la Sociedad del Misterio ha abierto un caso que sigue abierto, así que tenemos para entretenernos, como mínimo, nueve días más. Por aquí veré de publicar algunas curiosidades o problemas que han quedado agendados, a ver qué efecto surten. Eso sí, esperaré a que Fantasmas tenga conexión en su hogar, que Jengibre se adapte a los horarios del trabajo y que Key regrese de sus vacaciones para que el blog cobre vida y no se desperdicien los problemas, así que por el momento todo será un planificar en vistas a mmediados o finales de septiembre. Por el momento, si veo movimiento por estos lares, habrá publicaciones de cuentos y algunas cosas literarias.

Por si fuera poco, esta última parte de mis vacaciones la estoy pasando con catarro y otitis, así que no es muy grato el panorama... pero vamos, es un motivo más para seguir panza arriba y de flojera.

Amigos y amigas, peguemos una palmada, demos un respingo en los sillones y asientos, encendamos más velas y candelabros (también hay lámparas eléctricas en las esquinas del salón principal), cambiemos los filtros del café, barramos un poco por aquí, acomodemos los libros y quitemos el polvo de las estanterías, revisemos los pequeños detalles y comencemos a trabajar otra vez. No he hecho casi nada en estas vacaciones, pero a ver si nos ponemos las pilas para remontar un poco por estos lares.

Quizás comencemos a vernos el primero de septiembre, pero todo depende de cómo siga el caso en la Sociedad y de qué encuentre por allí para organizar entradas. Seguid atentos. Por el momento, el salón va cobrando vida e impulso y nos disponemos a caminar un nuevo sendero tras el pequeño paroncito de un mes.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!

6 comentarios:

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

Hola!! Pues sí, descansar es lo más importante en las vacaciones. Yo, desde luego, no me veo capaz de encadenar mucho tiempo lectivo seguido más del que hay ahora xD. A mí aún me quedan varias semanas más de vacaciones, pero el comienzo del curso (que para tí no es comienzo, si entendí bien aquello que hablamos hace un par de semanas) se acerca inexorablemente. Que Dios nos pille confesados xD.

Por cierto, sobre lo de la conexión, hoy hemos ido a la tienda de Vodafone y parece que ya queda poco para que tenga conexión en casa (le llega bien, porque llevamos todo el verano esperando).

jengibre dijo...

Hola Nicolas.

Bueno, eso de estar "panza arriba" también es muy sano, sobretodo después de un periodo de actividad intelectual tan intensa como son los periodos de exámenes.

Yo estoy deseando que lleguen mis vacaciones, pero me toca esperar hasta el mes de octubre. Y no se que haré, pero descansaré seguro.

A partir del lunes vuelvo a mi horario habitual. Llegaré un poco antes a casa y espero estar más activa por la blogosfera, que tengo a todos mis amigos blogueros abandonados.

Besitos de jengibre.

Nicolás dijo...

Bienvenido nuevamente, amigo Fantasmas.

En efecto, a eso me refería con que vuestro curso comenzaría. Aquí faltan tres meses para que el ciclo lectivo termina y comienzan las vacaciones de verano (vale, diciembre como que nadie lo cuenta por Navidades y todos los preparativos). Por cierto, siempre me ha parecido gracioso que América esté tan influenciada por la cultura europea que en pleno diciembre, para Navidad, que aquí ya es pleno verano, estemos comiendo turrón y garrapiñadas XDDD

Mi maestro siempre tiene un dicho: "Paciencia, Sherlock, paciencia". Pero bueno, menos mal que se han puesto las pilas después de dos meses de espera... Hay que ver las compañías. En fin, ¡suerte con la espera y ojalá que pronto vuelvas a tener conexión!

¡Elen síla lumenn omentielmpo!

Nicolás dijo...

Bienvenida como siempre a tu casa, querida amiga.

Como dijo Einstein, el secreto de la creativdad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas. Así que todo el mundo a descansar XD

Ese cambio de horario es una excelente noticia, además es beneficioso para que no te sientas tan cansada y puedas recuperar bien las energías. Cuídate mucho y no olvides que todos los días debes descansar.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!

Key dijo...

¡Oh! ¡Me esperáis y todo! ¡Qué ilusión! Jajajaja

Nicolás dijo...

El salón del estudio es como una pequeña familia que siempre está abierta, así que no te sorprenda que esté atento siempre a los que le dan vida a este blog (es decir, a vosotros). Sin ustedes esto no tendría ningún sentido, porque sería como escribirle a la pared, o al aire o sencillamente quedarse mudo. Las ideas sólo existen si hay quien las piense, como el sonido o el ruido de un árbol cayendo en el bosque.

P.S. Es la segunda vez que tengo que instalar y desinstalar el Firefox, me está desgastando la paciencia (y eso que soy paciente). Creo que este navegador no está leyendo los scripts de algunas páginas.