domingo, 8 de agosto de 2010

Crítica constructiva a un cuento largo... Perdón, a una telenovela



A veces, damas y caballeros, me pasma encontrarme con cosas que se salen de lo común. En ocasiones dicho encuentro me llena de alegría y me divierte por un rato al apreciar la creatividad con que se hacen algunas cosas y deleitarme con ideas frescas y originales; pero en otras ocasiones, directamente, termino asqueado de ver a qué repugnante grado queda reducido el noble arte de crear.

Como bien sabéis, tengo una especie de manía a criticar desde un punto de vista objetivo y frío las cosas que leo, las series o novelas, los programas televisivos, las pocas películas que me llaman la atención (o las que pueda ver, que es distinto). En fin. Un bonito pasatiempo que es divertido practicar y que resulta divertido y didáctico a partes iguales, la crítica y el cuestionamiento sobre diversos temas. En parte, esta conducta se debe a que soy algo curioso, y me gusta indagar hasta el fondo de una cuestión. Por otro lado, tengo una personalidad muy inquisitiva y apreciativa, así que es muy difícil que pueda decir que algo me convence si no me convence del todo. Sí, también soy algo obstinado, pero esto, en cierta medida y bien aplicado, puede resultar hasta útil en algunas circunstancias.

Como soy así de curioso e inquisitivo (además de dedicarme casi de lleno a las ciencias naturales), me gusta mucho analizar y estudiar lo que veo por allí.

El otro día, cuando fui a ver a mi madre por la tarde, la encontré viendo una telenovela brasilera (1) y decidí esperar al corte comercial para hablarle. De paso, y para no tener que hacer dos viajes (soy perezoso, oigan), me quedé a mirar la telenovela con ella durante un rato. Al terminar hubo varios puntos y aspectos que me llemaron la atención. El primero y principal fue, como no podía ser otro, ¿en qué capítulo iban de la telenovela? Menuda fue mi sorpresa cuando la respuesta fue "apenas van dos o tres episodios". Después de eso me puse a analizar la telenovela en cuestión.

Es una especie de historia romántica entre dos culturas distintas, una induísta y la otra brasilera. La historia no viene al caso, lo que me impactó fue el desarrollo de los personajes. Pero digo "me impactó" no en sentido de "oh, que gran desarrollo de las caracterizaciones", sino en plan "¿ese es todo el desarrollo de los personajes?". No me entendáis mal, tampoco me quejo de que tengan muy poco desarrollo... o mejor dicho sí me estoy quejando de eso, pero en otro sentido.

A ver. Van tres episodios de la telenovela; recién comienza; ya se perfilan los buenos y los malos, los que causarán más conflictos, la trama en general, y el más que evidente final. Hombre, ¿y así esperas mantener una audiencia elevada? Pero esperen que ahora viene lo mejor...
... resulta que es la telenovela con más alto Ranking de este horario televisivo compitiendo con tres cadenas de aire.

Mi queja y al grano. Ya sabemos quién es el malo de la película, ya sabemos quién es el bueno. Ya sabemos que hay un personaje (una psicóloga, para peores de males) que conoce a todos los demás y ha vuelto a identificar todos los personajes. Ya sabemos más o menos cuál será el rumbo de la historia en general... en definitiva, ya sabemos o sospechamos cuál es el final de la novela. Bravo. Me permito unas breves reflexiones antes de tirar lo último.


  1. Que nunca en un sano juicio puedes decir de buenas a primeras quién es el malo y quién es el bueno. Como escritor y lector compulsivo puedo asegurar que nadie en su sano juicio puede leer una obra de terror en la que se diga claramente, ya en la primera página, cuál es el peligro que asecha a los personajes, salvo ocasiones muy particulares. Es absurdo que al tercer capítulo, si no lo fue al primero, porque me lo perdí, se digan estas cosas. ¿Dónde diandres queda el factor sorpresa? ¿Dónde está la facultad de sorprender? No. Los personajes son lisos y llanos, planos como las alas de un avión.
  2. El hecho de que los personajes sean planos indica una cosa: que estos personajes no pueden tener mucha profundidad psicológica si pueden perfilarse sus personalidades al tercer capítulo. Vale, que algo el espectador va a intuir, pero no creo que sea prudente ni de cuerdos crear personaje tan fáciles de entender. José María Ricardo Inés de la Cruz es el que... tiene... siente... sus actitudes más comunes son... Ya está. Pasemos al siguiente. ¿Dónde vuelve a quedar el factor sorpresa? En la saga de Harry Potter estuve odiando a Snape durante seis libros y medio hasta que descubrimos la brillante vuelta de tuerca del personaje. ¡Eso sí es profundidad psicológica! Viviendo siempre con un pie de cada lado, sufriendo por el tormento de haber llevado a la muerte a la única persona que lo quiso como amigo, torturándose por haber sido él el responsable de la muerte de su gran amor, en una contradicción permanente por cuidar y proteger al hijo de Lily Potter y odiar la parte de James... En suma, todo una seria entramada de idas y venidas que definen a un personaje con profundidad. Y uno ve a estos y piensa... "qué se habrán fumado los guionistas".
  3. Al quedar trazados y perfilados tan bien las características de personajes tan simples y sencillos, lo único que se puede esperar es que develen parte de la trama. Es decir, como se conocen tan bien los personajes y se sabe que sus patrones de conducta son simples y muy claros (dada a su nulidad en la ambigüedad, el doble sentido y los sentimientos), uno terminará sabiendo cómo responderían en determinadas situaciones y contextos, develando gran parte de la trama de la novela. ¿A quién le produce sorpresa encontrarse con las mismas situaciones? Para remediar este grave problema, los guionistas apelan al ordinario recurso de alargar de forma estúpida toda la telenovela, y de meter tantas subrtramas como les sea posible en las quinientas hojas de la resma a4. Así se suceden y encadenan hechos que hacen que veamos a nuestros protagonistas envueltos en mil y una situaciones conflictivas que los hagan actuar como héroes o villanos, y vivir extravagantes proezas que se recordarán en los últimos capítulos de la serie.
  4. Finalmente, las tantas subtramas y pequeños conflictos que los guionistas escribirán para suplir el profundo vacío existencial de los personajes serán una copia de todas las ya consevidas. "No hay nada nuevo bajo el sol", se dice por allí. Vale, no hay nada nuevo, pero eso no justifica que sean poco originales. ¿Cuántas veces hemos visto ese viejo truco de que la mala de la película finje un embarazo para quedarse con el apuesto galán? ¿Cuántas veces precenciamos los sufrimientos de dos amantes cuando descubren que son en realidad hermanastros? ¿Y cuántas veces no vemos el nuevo sufrimiento de los amantes por haber permanecido alejados por creer que eran hermanastros pero que en realidad esa había sido una mentira de Isabel Aguirre Belmont para que su nieto no se casara con esa "arrabalera" y pudiera lograr una alianza con el industrial que resulta ser el tío del padrino del esposo de la madre de la joven? No, en serio, cuántas veces. Cuántas veces vemos el continuo intercambio de insultos y agresiones de una esposa a su esposo porque no le dijo que no había sacado la basura el día de recolección porque no había podido separar los residuos orgánicos e inorgánicos ya que había estado conviviendo con su otra esposa de la que su esposa de verdad no sabe nada? No, si es que les meten argumentos y subtramas a más no poder, y al final ha pasado un año y medio desde que, no se sabe cómo ni en qué circunstancia, comenzó la novela.
  5. Lo más pasmante de todo eso es que, tras los interminables conflictos con la señora Isa Aguirre Belmont y su numerosa familia ramificada en casi todo Brasil por una serie de conexiones de parentesco más extraña que la de una madriguera de hobbits, los personajes siguen siendo exactamente iguales. Ni un sólo cambio. Ni una sola alteración en su constitución. Finalmente los buenos se casan y viven felices para siempre, mientras los malos
    a) la mala generalmente se vuelve loca, se quema en un incendio viva o se desgarra el vientre.
    b) El malo queda rumeando palabras de venganza mientras lo llevan a la cárcel.
    Y yo pregunto, ¿es normal que después de tantas idas y venidas, tanto traqueteo, tantos giros y giros del dichoso bolígrafo del destino que pertenece a los guionistas, los personajes permanezcan igual que al principio? ¿Es lógico? La experiencia nos demuestra que todas las personas cambian (y más en la ficción) después de un suceso que altera el estadio original de las cosas. Desde las leyendas mitológicos sobre el caos y el cosmos, los titanes y el tifón, Zeus y todo el Olimpo, hasta la novela más extraña de vampiros. En los cuentos el cambio sólo ocurre en el protagonistas (y, si ocurre en un secundario, generalmente el cambio es poco notorio), y hay un cambio en el orden de cosas que rodeaban al personaje principal al inicir el cuento. Eso es una regla escrita y de oro en la literatura.


Sí, en algunos cuentos (gran mayoría) los personajes son sencillos y llanos, no tienen mucha profundidad (aunque sí la tienen, y mucho más que estos personajes de telenovela); pero esto ocurre porque no puedes pretender psicoanalizar a un personaje en un cuento breve que no tiene una longitud considerable. El cuento es acción, principalmente, así que no puedes pasartye todo el cuento describiendo la vida de un único personaje. El personaje se describirá a medida que se enfrente al conflicto principal, y se terminará de describir cuando todo se cierre. El cambio en el principal se notará mucho. El que hacía de héroe arrogante ahora aprenderá el valor de la humildad, o cosas por el estilo; el que hacía de malvado será castigado, etc.
En una novela se tiene más tiempo para profundizar sobre los personajes. Hay muchos más conflictos que deben cerrarse al final de la novela. Hay un cambio, un crecimiento para peor o para mejor, pero siempre hay un cambio.

Pero en las telenovelas...
a) Todo es predecible y ya nada te puede sorprender.
b) Los personajes son llanos como si estuvieran en un cuento largo y ancho como un edificio.
c) Los cambios, salvo contadísimas excepciones, son nulos.

Conclusión: Una telenovela es un cuento muy largo, con la salvedad de que se ve por TV y de que hay mil conflictos englobados en otros mil conflictos.

En otras palabras, hay que ver cómo estas personas degradan el noble arte de crear y ser felices haciéndolo. Ofrecen siempre la misma porquería y no tienen la creatividad suficiente para imaginar nuevos conflictos y nuevos chistes. En el episodio un joven artista le pedía a una bella mujer que posara para él (por favor, eso lo he visto en 1887 con Anton Chejov, sean más creativos).

Y así vamos a ir en retroceso, hasta que las telenovelas degraden por completo todo lo que grandes personas se esforzaron por construir.

[Nota: En otros países como España les dicen "culebrones venezolanos", pero no sé porqué. Todos los países de América latina tienden a hacer sus propias producciones. Las brasileras son las que mejor lo hacen (y visto lo visto, no parecen que las otras producciones sean mejores, pero de vez en cuando se superan); Venezuela suele hacer algunas cosas de vez en cuando; México también hace muchas, Chile también las hace, y Colombia las menos. Lamento decir que Argentina también produce telenovelas, aunque me pregunto cómo es capaz de superarse a sí misma con extraordinarias producciones como "Los simuladores" y Hermanos y Detectives", de Damián Sifrón].

9 comentarios:

Nicolás dijo...

Como dato accesorio para quien desee saberlo, esto yo lo escribí allá por marzo de este año. La telenovela, como era de esperar, aún hoy continúa en el aire, pero en lugar de las tardes, la han puesto los sábados y domingos a las diez de la mañana; mi madre, mi padre y también mi hermana se levantan temprano para poder verla, cuando yo duermo calentito y cvómodo soñando con dragones y tubos de ensayos (vale, hoy día me he levantado temprano, pero qué se le va a hacer). Como era esperable, la telenovela ha seguido el rumbo que yo había determinado en esta crítica. Así, los personajes no han cambiado un ápice y han tenido que introducir nuevos personajes, algunos más tontos que los primeros, si es posible decir eso, para mantener el interés por la telenovela.

Como es lógico, todos los lugares comunes que había pronosticado —el falso embarazo, las idas y venidas con el engaño, la infidelidad y los líos con un embarazo que se quiere hacer pasar por sietemesino— se han cumplido al pie de la letra. Algún día me gustaría trabajar en una editorial.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!

P.S. A todas las personas en general: ¡Feliz día del niño! Pienso que si recordáramos más de vez en cuando pensar, actuar y sentir con la inocencia, la pureza y la sencillez de los niños este mundo sería un mundo mejor, un mundo distinto, un mundo nuevo. Por eso, para que nadie olvide que no debemos callar nunca el niño que está en nuestro interior, feliz día del niño. Para que nadie olvide que al niño hay que llevarlo fuera y no dejarlo dormir en el interior, feliz día. Para que nadie olvide que el Principito fue siempre un niño, feliz día del niño a todos los que leen este blog, a los que no lo leen y a los que han olvidado ser como niños. Nunca es tarde para volver al principio.

Key dijo...

Yo no los llamo culebrones venezolanos, aunque la expresión la conozco (yo digo culebrón a secas), y son tan simples porque están hechos para que el espectador tenga que pensar lo mínimo posible, creo yo. Alguna vez he intentado ver alguno, pero es que a los quince segundos de escuchar cosas del palo de "¡¡Ooooh hulio hosé, dihiste que me amabas!!" me da la risa y tengo que cambiar.

p.d. Qué risa con lo de los hobbits xD

Nicolás dijo...

Lo he dicho en voz alta y yo tampoco he podido evitar reírme XD
Sabiendo que el Gobierno, el Estado y el Sistema pretenden dominar y doblegar a las masas y que el mejor sistema del que disponen es evitar que alguien piense, supongo que es cierto que estas cosas están hechas para hacer que los televidentes no tengan que esforzarse. Y luego, cuando los adolescentes y niños tienen problemas para fijar la atención en un libro, nos preguntamos cuál es el origen de ese mal.
No había caído en la cuenta de que los europeos deben sorprenderse más ante los acentos latino y centroamericanos... Por aquí no tenemos un acento como el chileno, el boliviano, el venezolano o cualquier otro del resto de Latinoamérica. De hecho, somos el país con menos acentos (aunque según las regiones tenemos algunas tonadas que de verdad dan risa), aunque si lo que se quiere es pensar en el acento más neutro, se debería hablar de los mendocinos y de los que viven en todo el sur del país (aunque Kirchner no es el mejor ejemplo).

Lo más gracioso de todo esto es que ya han nacido bisnietos, así que los guionistas deberían comenzar la genealogía :D

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

Se me ocurren dos maneras de comenzar el comentario:

1) Y sin embargo, se mueve (como dijo Galileo). Porque, aunque resulte sorprendente, al final las telenovelas acaban consiguiendo buenas audiencias. Pasión de Gavilanes fue una mina de oro, y ahora Amar en tiempos revueltos aquí en España tiene unos datos de vértigo (si bien ésta está bastante por encima del nivel medio de telenovela, por esto de la recreación histórica y tal y cual). Me acuerdo que hace ya unos cuantos años yo veía la que se llamaba Gata Salvaje, que en realidad era tontísima, pero bueno, enganchaba xD. La verdad es que ahora casi me da vergüenza acordarme.

2)¿Qué hases besando a la lisiaaaadaaaaa? Creo que este vídeo lo puse en el blog tiempo atrás. Y es que la verdad es que muchas veces las telenovelas son irrisorias. Y ya lo que más gracia me hace es que, para estirar la telenovela, al principio siempre emiten un "en anteriores capítulos..." larguísimo, y al final también dan un avance sustancial, de manera que el capítulo en sí queda reducido a nada y la telenovela perdura per secula seculorum.

Las telenovelas, ese gran desconocido xDD

Nicolás dijo...

Lo curioso es que a pesar de que las odiemos con todas nuestras fuerzas, siempre hemos terminado viendo alguno, ¿no? XDDD

¡Sí, recuerdo lo de "¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿QUÉ HACES BESANDO A LA LICIADAAAAAAAAAAAAAA??????!!!!!"!

Qué manera de reírme ese día, por Dios. Concuerdo en lo que dijo Galileo y en lo que has dicho tú; como dijo Key más arriba, las hacen así para que la gente no aprenda a pensar y para que llegue a más gente (porque, seamos sinceros, no estamos en la era de los filósofos). Creo que allí radica el secreto del éxito de la telenovela, en que está dirigido a personas que constituyen la mayoría contante y sonante de una población, no a aquellos que buscan algo de buena calidad o que dé frutos intelectuales, estéticos y/o morales (pero vamos, si hasta yo me he visto unas cuantas cuando he estado de reposo). Odié Pasión de gavilanes con todo mi ser... ¡No la podía soportar en forma alguna! Pero sí, aquí dió tanto éxito que incluso la repitieron un par de años después de su emisión original

Recuerdo que en un vídeo de tu blog de los Soprano había mención a Gata salvaje XDDD SOBRE LOS AVANCES Y LAS ESCENAS DEL CAPÏTULO SIGUIENTE; AQUÏ ESO SÖLO OCURRE CON LAS TELENOVELAS DE FACTURA ARGENTINA; Y DOY FE DE QUE SON INTERMINABLE (sin ir más lejos, Valientes, la producción más estúpida y arriesgada que ha hecho Polka, se transmitió durante dieciocho meses). Con las novelas del resto de Latinoamérica sólo transmiten los avances y las escenas del capítulo siguiente durante los primeros... treinta o treinta y cinco episodios. Luego comienzan a poner sólo los capítulos (hasta los de la productora se dan cuenta de que son infumablemente largas XD).

Cuando establezca mi gran dictadura universal, terminaré prohibiendo las telenovelas; en su lugar, se harán parodias de todas las telenovelas que se han emitido alguna vez en todo el mundo. ¡La risa será la compensación a tantos años de injurias y dolor!
Por cierto, y ahora que trato de recordar "Amar en tiempos revueltos", sé a cuál te estás refiriendo. Me llamó la atención porque me recordó a "Amor en los tiempos de cólera", pero luego comencé a pensar... ¡Conozco Amar en tiempos revueltos! La emiten por el canal "we love you, Cristina", y habla de una historia de amor en medio de la postguerra de la Guerra civil española, ¿verdad? Bueno, sé que está ambientada por esa época, pero la verdad es que no le he visto más que dos episodios, con lo que no me ha quedado claro si están en la guerra, después de la guerra o ya dentro de la dictadura de Franco. Sí tengo algo bueno que rescatar de esa telenovela: ¡Por los menos los actores saben qué es actuar! ¡Aquí ni siquiera saben actuar mal!

Bueno, con permiso, me retiro a leer un libro XD

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

jajaja el canal "we love you, Cristina" xD A mí el título siempre me recordó mucho a el amor en los tiempos del cólera xD, pero es que es normal. La serie, por lo que leo en la wiki, está ambientada en los primeros años del franquismo.

Espero esa dictadura mundial nicolasista xD

jengibre dijo...

Hola Nicolás.

Bueno, en España suelen dar bastantes telenovelas de ese estilo. Las más habituales son las venezolanas y las mejicanas. Alguna brasileña creo que también, una que no recuerdo el nombre y estaba situada en el siglo XIX. Y recuerdo una chilena que me gustaba. No recuerdo el nombre, pero la protagonizaba el patriartca de una familia adinerada y sus 7 hijos. Y la verdad es que no estaba mal. La encontré original, porque siempre suelen estar protagonizadas por una joven bella y pobre que sufre de amor por un chico rico y hermoso, ya que la familia se opone a este amor.

Supongo que sus argumentos son tan simples para que la gente no tenga que pensar. Sencillamente se siente delante de la tele y se enganche a los sufrimientos de la protagonista y se olvide de los suyos propios.

jengibre dijo...

¡¡¡¡cielos me había olvidado de la lisiada!!!

Gran momento ese, la verdad...

Nicolás dijo...

Bienvenida por estos lares, Jengibre. Se te echaba de menos.

Brasileña y situada en el siglo XIX sólo conozco dos (he dicho que mientras estaba de reposo me he fumado unas buenas telenovelas y melodramas). Son Isaura, la esclava, una de las pocas excepciones que menciono en la entrada, y la otra es La mestiza, una bastante pasable, aunque sin llegar al nivel de la anterior. Sobre las telenovelas chilneas no tengo idea, así que no reconozco cuál estás mencionando.

En efecto, gran mayoría de la ficción se crea y se percibe con el fin de desviar la atención de la vida real y ponerse a ver los problemas de la ficción, de lo que yo me quejo es de la iteración infinita de lugares comunes (es decir, de la decadencia de la originalidad), y no hace falta que una cosa sea sencilla para disfrutar un rato viendo televisión (CSI, Monk, Simuladores, la profundidad psicológica de los personajes de Lost). De acuerdo, admito que un argumento con tantas subtramas como el de Lost no es precisamente el mejor remedio para descansar el cerebro, pero sí agradecería una mayor madurez literaria del personaje, no sólo de su entorno, y algo más de creatividad a la hora de establecer conflictos.

Fantasmas: dos cosas. La primera, ¡me olvidé de responder este comentario! Bueno, en realidad cuando lo vi pensé en una posible respuesta, pero luego creo que comencé a pensar en otra cosa y me despisté... Lo tomaré en cuenta por si pillo algún que otro episodio, aunque trato de evitar poner ese cannal XDDD Ejem... sobre el Régimen Dictatorial a Nivel Mundial (posteriormente Universal) Organizado Nicolasista... Vete preparando, porque tú tendrás a cargo la asignación de nuevas leyes mundiales para organizar bien este mundo, Jengibre tendrá un puesto elevado en el ministerio de cultura (por supuesto, ella lo sacará adelante) y tendrá a su cargo todas las academias y universidades literarias del mundo para que todo el mundo pueda acceder a la literatura. Si Key lo desea, puede hacerse cargo de un departamento (que consiste de mil departamentos menores) de economía, que tiene ideas muy buenas, y está de más decirlo, Jack se hará cargo del ministerio de seguridad y control de los misterios. Ya tengo otros departamentos y ministerios ocupados, así que vamos, a pensar en cómo destruir el orden mundial XDDD Y en segundo lugar, ¡la liciada quedará en el recuerdo por muchos años más y será motivo de risas contenidas!

¡Elen síla lumenn omentielmpo!