domingo, 22 de agosto de 2010

Aún no he muerto



Y aunque muchos ya habían comenzado a descorchar el champagne (lo admito, no tengo ningún enemigo potencial homicida... a excepción del gremio de carteros, el gremio de camioneros, los dentistas, los guías del zoológico... mejor paro aquí), continúo vivito y coleando. La razón por la que no estoy publicando nada es...
... hem... como aprendí en Historia, las razones de un hecho histórico en particular son muchas y muy variadas, y hay que lograr entenderlas en un contexto social y económico determinado para conseguir comprender en cabalidad el hecho en cuestión. El hecho en este caso es la falta de publicación. Las razones son algunas cuantas:


  • Tras varios meses sin poder hacerlo a causa de tener que encontrar eso que en el mundo literario se denomina "voz propia", estoy volviendo a escribir y quiero retornar al género policial con un cuento clásico como los que a mí me gustan. Como dijo Julio Cortázar en una ocasión: "Al intentar buscar la forma más original para contar un cuento he llegado a hacer de la escritura un pasatiempo desagradable". Esto tiene que aplicarse en otro sentido a mi caso. Como hacer cuentos policiales incluye tener que revisar todas las pruebas y evidencias para que todo salga como debe salir (que no se presenten errores, incoherencias, medias verdades, cabos sueltos y demás), tengo que estudiar meticulosamente las pruebas y hacer un orden cronológico inverso. Además de esta parte técnica del relato (que podría resumirse en pensar dos historias e invertir una para comenzar por el final, llegar al nudo y terminar en el principio), debo pensar en los detalles más intrincados de la literatura. Esto, a pesar de que se pueda tomar como un pasatiempo científico, no deja de ser literatura, y la literatura, damas y caballeros, tiene que ser bella. Y la belleza en los cuentos policiales se consigue difícilmente, porque se tiene que crear un secreto para ocultar... pero este secreto tiene que ser digno de ser ocultado. Los personajes, el culpable, el misterio, el juego perfecto de equilibrio entre la luz de la razón y las tinieblas del misterio... todo eso entra en juego, y como se debe trabajar con conceptos opuestos y conjugarlos en una unidad literaria con sentido autónomo, lo cierto es que en ocasiones resulta desgastante escribir estos cuentos y, en cierto sentido, son un desafío, tanto para mi parte analítica y racional (para la parte del científico), como para la parte más poética y literaria (para la parte del escritor a modo de prueba). Es algo que me ayuda a crecer de una forma literaria y también científica, pero sigue resultando en un desgaste mental y en un duro trabajar que no experimento con otros cuentos fuera del género policial y que, por consiguiente, me proponen un reto y nuevas experiencias. En suma, termino algo cansado después de escribir y editar... ¿Entendéis ahora porqué no he publicado en estos últimos tiempos?
  • Estoy enfermo. Pero estoy enfermo lo que se dice maltrecho. A ver. He tenido fiebre, catarro, mucosa nasal, flemas, tos de perro y tos de perro fumador, vómito y, para peores de males, desde ayer tengo el oído tapado. Esto último resulta ser lo más curioso, ¿no os parece? Porque ¿por qué motivo tengo el oído tapado? Esta mañana he probado con cucuruchos ardiendo para ver si es aire y, efectivamente, ha salido una considerable cantidad de aire de allí dentro (y quizás el catarro también sea causante de todo esto). Resta esperar que todo esto se pase lo más pronto posible, porque es un verdadero engorro estar en cama.
  • Modificaciones en el blog. Si los bibliotecarios del salón son, como creo firmemente, personas observadoras y atentas a su alrededor, notarán que el salón está sufriendo, no de forma brusca, pero sí progresivamente, algunos cambios para mejorar su funcionamiento y su diseño. En principio se han agregado los botones para enviar las entradas por Facebook, Twiter y demás redes sociales. Tenemos también el marco de reacciones a modo de prueba, con lo que, si veo que no tiene mucha utilidad o no es muy reconocido, terminaré quitándolo para no ocupar espacio de forma innecesaria en un blog en el que, de por sí, las entradas ya tienen una longitud bastante amplia. Tenemos la eliminación de tres gadgets de la barra lateral, con lo que el blog está respirando de un modo mucho más suelto, y el contenido de esos gadgets (frases y reflexiones sobre diversos temas) se puede encontrar en la página de este salón titulada Reflexiones y sabidurí. Se ha añadido un nuevo gadget en la barra lateral. Como sabéis, el salón cuenta con un marcador que indica la cantidad de coordinadores que organizan charlas, crean entradas y proponen temas; con un gadget en específico para señalar cuántos bibliotecarios se pasan por aquí de vez en cuando para ver las novedades; con otro gadget para contabilizar el número de visitas que ha tenido este blog desde agosto del año pasado, y, más recientemente, una nueva incorporación... el gadget que presenta la cantidad de personas que hay deambulando en el salón al mismo tiempo. No tiene mucha utilidad, pero resulta práctico para saber cuánta gente hay por aquí mientras estoy caminando por el blog y haciendo nuevas entradas.
  • Las modificaciones continúan, damas y caballeros, pero la actividad no se va a detener tan fácilmente en este salón. Si bien las modificaciones llevan su tiempo, se van haciendo de a poco y no influyen en la publicación del blog (es decir, si hasta ahora la publicación del blog era escasa, seguirá siendo escasa). No obstante, las vacaciones tocan a su fin, y es menester ponerse a la tarea de crear nuevos enigmas y seguir adelante en el camino del conocimiento y del saber.
  • En otras noticias, y quizás esto pueda aletargar la publicación, este mismo lunes se abrirá en La Sociedad del Misterio un nuevo caso después de algunos meses de inactividad. Como la Sociedad es un blog abierto a todo el público, yo, al menos, no he visto ningún lugar en donde diga lo contrario, todos los lectores de este blog que se sientan interesados quedan invitados libremente a participar de la investigación del nuevo caso (aún no hay datos, pero sí sé que será el caso nº 00025).


Después de estas explicaciones, con vuestro permiso, a seguir escribiendo y reparando. Y a hacer reposo, por supuesto.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡¡¡Me alegro de saber que sigues en activo!!!

¡¡¡¡Cuanta entrada de retraso llevo!!! Ahora me pongo al día.

Cuídate ese resfriado.

Nicolás dijo...

Yo también me alegro de saber lo mismo XD En sí, a veces resulta útil recordarse a sí mismo que se está trabajando, con lo que el trabajo de hormiga en algún momento da fruto abundante y fecundo.

No te hagas drama por las entradas atrasadas, yo todavía no me he puesto a revisar qué demonios le pasa al Firefox que me está dando tantos problemas, así que no he podido ingresar a blogs amigos a comentar y leer entradas.

Desde el domingo pasado el resfriado ha comenzado a mejorar, de hecho, ya estoy perfectamente, pero no, que el resfriado se cuida a sí mismo, yo voy a cuidar de exterminarlo XD Ya estoy mucho mejor, gracias a Dios.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!