miércoles, 4 de mayo de 2011

Que sea una pesadilla



Buenas noches, amadísimos y fieles lectores del salón del estudio. Entramos en mayo, y el decimoséptimo cumpleaños de un servidor ha quedado en el atrás.

Ante todo y sobre todo, decir que estos días de silencio no han sido motivados a razón de una desición personal, sino que esta situación ha sido conferida por el sencillo hecho de que mi máquina, a eso del Sábado Santo, explotó por un hermoso programa llamado Windows Recovery. En suma, que he estado todo este tiempo con un ataque por no poder ni leer ni escribir... Y si sólo fuera eso...

Al principio era formatear, y luego volver a pasar los datos del clon del disco duro al disco duro original, algo extremadamente simple, ¿no? Pero como todos aquí sabemos que lo simple tiene resultados impredecibles... En efecto, vosotros, mis queridos seguidores, mis más cercanos amigos, mis conocidos que saben cómo funciona mi vida, han descubierto la verdad.

Por lo visto el Windows Recovery se instala solo y sin que lo llamen. Y como es un producto Windows (odiar a Bill Gates... odiar a Bill Gates), hace más daño que bien. ¿Ergo? Que cifra y daña todos los archivos del equipo.

El proceso ahora sigue siendo simple, ¿no? Quedaría en descifrar esos archivos y listo, pasarlos al disco duro original y disfrutar del PC como hasta antes de esta catástrofe. Pues sigue siendo simple, y lo simple se torna en complejo siempre, nunca olvidéis eso.

De 70 GB de información, digamos que he recuperado 36 GB. De acuerdo, gran mayoría eran archivos descargados que pueden volver a obtenerse con mucha paciencia y esfuerzo para recordar cómo se había dado con ellos, y otros son pasajes de audio en cassette de horas y horas de estudio a MP3 (cosas que también requieren mucha paciencia y ganas de tirarse tardes y noches enteras). Pero ahí había materiales originales e inéditos, en su gran mayoría, cosas que no sé si podré rehacer, reescribir o recuperar de algún modo, y por lo tanto me veo en una fuerte crisis.

Prácticamente desde el dos mil nueve hasta esta parte he vivido escribiendo. A veces bien, a veces mal, pero siempre lo he hecho con placer y con disfrute. A veces he sido perfeccionista, otras he sido simplemente indulgente conmigo mismo y he dejado el agua correr. En ocasiones era pocoprolijo, y en otras me notaba bastante bien habituado a la pluma... Pero no importa el cómo lo haya hecho, lo que importa era que era feliz al hacerlo y siempre lo seré. Escribir es parte importante de mi vida. Me recuerda que la cordura es el lugar de donde debo escapar y que aún podemos soñar de vez en cuando. Había cosas muy graciosas ahí en esos escritos, había buena parte de lo que soy, de mi filosofía y de mi experiencia de vida. Escribía desde un punto en el que yo mismo veía el mundo que me rodeaba, analizaba el susodicho y me divertía al jugar con la realidad y la ficción. Son buenos recuerdos, me gustaba leerlos de vez en cuando para notar una evolución, una involución también, y en líneas generales el proceso que seguía todo.

Pero hay cosas en esos originales que no podría recuperar jamás, aún si los volviera a escribir. Cuando leí que Melcor destruía a Laurelin y a Telperion con ayuda de Ungoliant me dije "No hay problema, Yavana puede hacerlos otra vez", y luego leí lo que decía Tolkien... "No podían reescribir las obras de su corazón, porque nunca serían como las primeras". Feanor y Yavana pusieron mucho de sí mismos en los Silmarils y los árboles de Balinor respectivamente, y nunca podrían repetir sus obras, en modo alguno. El escribir algo es lo mismo. No podrías jamás hacer que quede como el original. Tolkien lo sabía, y si bien el reescribía muchas de sus obras... pues tenía los antiguos bocetos para cotejar en dónde debía ir...

He estado revisando discos viejos para ver si hice copias de eso en algún momento, y créanme, me siento el ser humano más estúpido que ha pisado la faz de la tierra (lo cual, considerando que el ser humano es una criatura estúpida de por sí... como que no me pone en una buena situación, ¿no?). No obstante, una solución intentaré encontrar. Por lo pronto desearía que los de la casa de computación me dieran la imagen virtual para intentar trabajar yo mismo sobre los archivos más importantes, quizá en otra unidad... quizá usando algún otro método... Hay cuentos que he publicado y que podrían recuperarse, pero hay capítulos enteros de novelas que jamás han sido publicados y ve tú a recuperar eso.

Sé que hoy será difícil dormirme, porque me siento de verdad como si me hubieran quitado un pedacito de eso que he sido durante tantos años. Es evidente que hay cosas mucho peores en esta vida, es evidente que las he pasado mucho más duras en otras ocasiones. Pero también es evidente que mi única forma de desahogarme se acaba de ir por el drenaje. Porque esto no es ni inspirador ni alentador.

Sé que jamás habría podido lucrar con la zarta de tonterías que he llegado a escribir en ocasiones, pero ni me importa. Uno escribe con la intención de escribir, y ahí queda la cosa. Por aquí lo estoy tomando con filosofía, pero aún así me ha dejado un poco cortado. Con todo, sigo teniendo esperanzas en algún último salvavidas. Si alguien sabe algo de informática (en este momento todo el salón mira con una esperanza ciega a Key), estaré no sólo agradecido, sino eternamente conmovido por la ayuda que pudiera llegar a ofrecer (que conste, Key es la única de la que sé que sabe informática, no sé si alguna otra persona sabe algo de esto).

Por el momento, veré de poner orden por estos lares, ver qué cosas han quedado y cuáles de verdad no, recuperar lo que se pueda y seguir camino adelante. Si no puedes correr, intenta trotar; si no puedes trotar, entonces camina, y si no puedes caminar, entonces toma un bastón. Pero nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, por ninguna excusa en la vida, dejes de peregrinar.

Viva yo, por ser un reberendo pel...

Ahora sí, sed felices mientras yo busco soluciones e intento descubrir quién mató a Tom McCofee, cuál es el apellido del Chavo y de qué misterioso lugar salió la flamante princesa Kate. Me alegro mucho por la Beatificación de Juan Pablo II, y desearía que en algún momento los estadounidenses utilizaran un poquito esa bola de grasa que es el cerebro para pensarse mejor las acciones militares que llevan a cabo. En otro orden de cosas, cuando me encuentre mejor responderé a vuestros comentarios de entradas anteriores, y agradezco desde este puesto el exquisito relato que ha hecho Ginger en honor a mi cumpleaños, que me ha levantado mucho más el ánimo.

Au revoir, mes amis.


5 comentarios:

Uriel Lascano dijo...

Lamento mucho la pérdida de tus escritos, Nicolás, espero que puedas recuperar la mayor parte posible.

Y lamento no saber nada de informática.

Un saludo, y ¡Ánimo!

Nicolás dijo...

Nah, gracias por los ánimos, Uriel. No he practicado años de lógica lateral para dejarme vencer por una máquina estúpida y una corporación de merde. No podré encontrar todo lo que tenía, ahí voy a tener que ser realista, pero en menor o mayor medida confío en poder encontrar algunas de las cosas que más me interesaban. Y bueno, aquello que de verdad no hay forma de hallarlo... o bien se perderá en el olvido o bien deberé reescribirlo como buenamente pueda. Siempre hay una ocasión para comenzar de nuevo.

¡Gracias por los ánimos!

Key dijo...

¡Llego tardísimo! Alguna vez he utilizado un programa de recuperación de archivos; son el horror: te recuperan las cosas al barullo y sin carpetas contenedoras de ningún tipo, pero al menos recuperan cosas. Iba a ponerme a buscarte algún programa útil, pero sin saber qué Windows utilizas, no puedo ayudarte :(
De todas formas, si buscas en google "recuperar archivos perdidos windows-que-utilices" debería salir algo útil (prueba con perdidos, dañados, borrados y eliminados). A ver si tienes suerte.

Nicolás dijo...

Nah, ni modo. Al final terminaron borrando el clon del disco duro (que no panda el cúnico).

Y no hay drama, mujer, que has estado pasando un proceso de crisis personal, espiritual y mental que todos hemos padecido en mayor o menor medida y que siempre nos conducen a la desesperación y el ansia de profundizar más en lo que hay "ahí afuera" (sí, los exámenes). No obstante, los consejos son igualmente valiosos; para la próxima (dicho lo cual, para la próxima intentaré hacer una copia de lo que tenga aquí y actualizarla periódicamente) los tendré muy en cuenta.

Ahora que recapitulo sobre este tema... He encontrado algunos materiales en el correo, por lo que, queridos amigos, no todo está perdido. He llegado a reencontrarme con gratas sorpresas, y creo que he aprendido una gran lección.

1. Nunca confíes en las máquinas cosas importantes (gasta tinta o transcribe a braille sacándote un dedo al manipular un punzón, pero imprime copias).
2. Lo que has hecho una vez, no lo podrás hacer otra. No obstante, considera que lo que hiciste primero no debe volver a ser, sino algo nuevo.

Así que ale, a reírnos de la vida, del mundo y de nosotros mismos.

Y nuevamente, muchísimas gracias, queridísima Key. Y ya que estamos...
... Windows XP (creo que la última versión, si la memori no me falla), es lo que mejor funciona con Jaws, por eso de que es un sistema operativo bastante estable y sólido.

¡Elen síla lumenn omentielmpo!

P.S. Y ya que estoy... Cuenta, anda, ¿cómo te han ido los exámenes?

Key dijo...

Espero que la pérdida no haya sido muy dramática...
Mis exámenes fueron bien, me faltan dos notas por saber, pero las duras ya están aprobadas, así que estupendo. Sólo que hoy me han cambiado un poco los planes (lee esto: http://zapatoalacabeza.blogspot.com/2011/06/non-e-possibile.html y lo entenderás). Soy una pringui xD