jueves, 28 de octubre de 2010

Crítica social



Creo que podría hablar de un montón de cosas en esta entrada y con ese título. Un montón de cosas como la muerte del fallecimiento de Néstor Kirchner, hacer un balance sobre su gobierno y criticar un poco a los medios y a los políticos (pero como no me gusta la política "¿Ah, no?" no hablaré de política en esta entrada). Eso sí, es tentador. Podría hablar de que el día de ayer tuvo lugar el censo nacional. El último fue en dos mil uno, y sí, el censo se hace cada... diez años. Podría hablar de conspiraciones para saber qué tan instruída está la gente, aniquilar la inteligencia y la cultura, dejar un pueblo de mansos borregos que sean fáciles de dirigir por los políticos (es que te preguntan hasta el nivel educativo). También puede decir que, antes de la razón que he señalado más arriba (aunque no por eso la que yo considere más importante), está el hecho de dibujar los números y las cifras del INDEK, y de este modo determinar que, en los últimos siete años (los mismos en que los Kirchner gobernaron Argentina), mejoró increíblemente la situación económica, educativa y laboral del país. A esto yo podría decir: "De acuerdo, nadie lo niega, pero ¿de veras pretenden comparar las cifras del dos mil uno, momento en que el país se caía a pedazos, con las cifras de hoy en día?". Podría decir que es todo una táctica: primero generar una imagen del gobierno perfecto, que en siete años ha hecho todo lo necesario para sacar adelante un país que estaba más hundido que cuando se juega a la batalla naval; y lo segundo... fichar la inteligencia, cual se hiciera en las dictaduras del sesenta y del setenta, matar vilmente a aquellos que sean capaces de pensar por sí mismos, de analizar y criticar todo, aniquilar por completo la búsqueda de la verdad... lo que quieren, en un segundo plano, mucho más terrorífico y despiadado, es generar una fuga de cerebros o bien exterminar todo rastro de educación y pensamiento crítico que haya en este país.

Podría hablar de todas estas cosas, pero no pienso hacerlo.

Esta mañana fui a la peluquería la última vez fue en mayo de este año, por lo demás quisiera dejar el tema ahí— y el viernes pasado fui a la Estancia Jesuita de la Compañía de Jesús a deleitar mis oídos con música barroca —de eso sí podría hablar largo rato—. Pero quiero destacar mi profundo dolor por tener que vivir en esta sociedad y en este mundo. Hace ya algún tiempo he comenzado a pensar que lo mejor sería alejarme por completo del mundanal bullicio y de la vida frívola y sin sentido del mundo. Tristemente contemplo cómo el destino del hombre va en declibe. Hablamos de progreso científico, de esto y de lo otro, pero seamos sinceros, la humanidad está en un pozo del que no saldrá muy fácilmente. Mejor dicho, está en un pozo del que no se sale si no se hace esfuerzo por salir.

Creo que tengo el ánimo bajo, pero en realidad esto de verdad es objetivo.

Supongamos que tú vas caminando por la calle. Tienes el bastón dando toquecitos (ahí, lo más visible para el oído y para la vista de los transeúntes). ¿Tú vas caminando, verdad? Sabes que estás caminando. Viene una persona que va en dirección opuesta a la tuya. Viene hablando por teléfono, o pensando en que el novio la ha dejado, o destilando rencor por cualquier motivo (aclárese que la persona puede venir perdiendo el tiempo en cualquier minucia insignificante). Se tropieza con el bastón. ¿Es normal que venga y me diga "fíjate por dónde caminas"? Lo digo en serio.

De acuerdo, no ha ocurrido, pero el viernes una persona trastabilló con el bastón. S... (que ya es un personaje recurrente en este tipo de entradas) siempre dice que las personas no ven el bastón. Creo que es cierto. Ahora bien, ¿qué diantres tengo que hacer para que se vea? ¿Le pongo un cartel que diga "sexo, pornografía, alcohol y drogas gratis"? ¿Cascabeles como hacían los leprosos para advertir a los judíos que se acercaban? ¿Un estandarte con un pendón que me señale, cual cartel de neón, diciendo con una flecha "soy ciego, atiendan al bastón"? ¿Ando desnudo? ¿Me visto de payaso? ¿Voy gritando "¡cuidado con el bastón, atolondraos!"? ¿Hago que el bastón emita descargas de rayo láser para fundir el objeto más cercano en diez metros a la redonda?

Luego S... me dice algo así como que la gente va demasiado preocupada en sus cosas, que ya nadie se para a ver a su alrededor, y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo con ella. El sencillo hecho de saber que hay una persona vidente que pueda reflexionar de ese modo ya es suficiente consuelo como para saber que no todo está perdido. Pero esta mañana, mi madre me dice "Nicolás, hay gente, la vas a hacer tropezar".

¡Será posible! Será posible. La lógica indica que aquella persona que ve tiene que apartarse, porque la persona que no ve... ¿cómo demonios hace para saber que hay gente allí? Supongamos que hay gente que viene caminando, yo oigo las voces, me detengo y espero a que pacen... lo único que faltaría es que digan "¿podés hacerte a un lado?". ¡El colmo! ¡Inaudito!

La lógica indica que si yo no tengo los medios para esquivar a alguien que viene delante de mí, es la persona que sí tiene esos medios quien tiene que tomar la responsabilidad pelotuda de hacerse a un lado. ¿Es tan difícil? No lo sé...
... todos nos hemos apartado para dejarle lugar a una mujer embarazada, a una señora mayor, a una persona verdaderamente fatigada.

—Nicolás, vas a golpear a los que vienen caminando.
—¿Y qué acaso los que vienen caminando no son capaces de intentar prestar más atención, pensar con lógica, deducir que yo no veo y hacerse a un lado?
—Pero lo pueden tomar como una agresión...
—... sí, claro. Seguro que si ellos se llevan por delante un poste porque no prestaron atención, van a denunciar al poste por daños y perjuicios, luego a la municipalidad por poner ahí ese poste, etc.
—¡Pero no entendés que nadie ve ese bastón!
—¡Es problema suyo que lo vean o no lo vean! Uno ve lo que quiere ver. Estoy seguro de que si pasa una feme fatale con minifalda y escote todos la van a poder ver aunque esté a dos kilómetros. Yo también me he llevado cosas por delante, y es por mi culpa... porque no estuve lo suficientemente atento. Si ellos no prestan atención, que intenten venir a decirme "fijate por donde caminás", y ahí vamos a ver quién se lleva un juicio o una demanda. Yo los puedo acusar por daños psicológicos, perjuicios morales... incluso por abollarme el bastón.

Quiero ver si estoy demasiado equivocado. Quizás sea yo el que está mal. Quizás tenga que comenzar a pedir perdón...
... perdone semejante muestra de descortesía, señor. Como no he visto que venía no le he avisado que... un momento, ¿cómo pude haberlo visto si no puedo verme ni los dedos?

Aborresco profundamente a la sociedad en la que vivimos. Muy ciertamente la gente no vea el bastón, y muy ciertamente somos una patética minoría, pero ciertamente es una injusticia el hecho de que la sociedad esté cada vez más enajenada en su propio ombligo y trate de dejar de lado a los que "no son normales". No salgo en mi defensa, sino que salgo en defensa de todos los que usamos bastón blanco, de los que usan bastón verde, de los ancianos que tienen que apoyarse en bastones, de las personas que por X motivo dificultan el tránsito en las veredas... y en detrimento y desmedro de todos los que no saben ver por donde van teniendo las capacidades para hacerlo. Si uno va despistado y se tropieza con un saliente, no se le puede echar la culpa al saliente, fue un despiste. Si yo toco algo con el bastón y sigo adelante, como un caballo con esas cosas que les ponen en los ojos, entonces la culpa será mía. Y cuando existe un obstáculo que yo no puedo conocer por los medios que tengo a disposición, entonces a) la culpa será del que dejó ahí el obstáculo, b) la culpa será del Estado.

Soporto eestas cosas por amor, pero no toleraré jamás la injusticia. Y si hay algún medio de hacer constar esto, yo lo utilizaré para hacerlo sin reparos. Quieren guerra, guerra tendrán. Soy una persona paciente, pero también puedo ser un duro batallador si de injusticias se trata. Me importaría un rábano que fuese la reina de Inglaterra, lo mismo le estaría diciendo estas palabras.

Veo, tristemente lo hago, cómo la humanidad cae en la enajenación, en la pobreza y en la estupidez. Aturdido por los clamores de lo ilógico, pregunto a viva voz, clamo y suplico por el sentido común, el menos común de los sentidos, y cuestiono... "¿dónde estás?". Y oigo que la voz se pierde en un sordo retumbar, como si la nada fueran las paredes en las que caen las palabras del amargo trago. Y la humanidad se cae a pedazos, como un glaciar, como la humanidad.

Ya me he descargado, me siento mucho mejor sin el peso de la opresión encima.

¡Contra la injusticia!


3 comentarios:

Los Fantasmas del Paraíso dijo...

Cuando empecé a leer pensé "pues nada, que se hace ermitaño y se va a vivir en soledad a la montaña". Pero la verdad es que es cierto que tienes todo el derecho a caminar por la calle, tanto como los demás, y es muy injusto que tengas que preocuparte tú más porque los demás no choquen que ellos de no chocar. Eso sí, e veo un poco apocalíptico en tu diagnóstico de la sociedad; tiene muchos defectos, pero quiero creer aún en el potencial del ser humano.

Nicolás dijo...

Mira que el tema puede dar para una poesía, ahora que lo releo...

Soy algo hermitaño, y en sí casi siempre estoy en mi cueva particular... de la que no es fácil que me saquen.Podría decirse, por consiguiente, que soy algo así como un montarás, pero tranquilos, aún quiero vivir un rato más en el bullicio de la ciudad antes de partir a la tranquilidad de la montaña (desearía ir a los Andes o al sur de la Argentina, me gustaría vivir allí unos años apacibles).

A ver, lo cierto es que yo no creo en que el ser humano tenga esperanza por sí mismo. Es decir, desconfío plenamente de que los seres humanos podrán hallar en los seres humanos lo necesario para salir del lugar en donde nos estamos metiendo. Y lo hago constar en la entrada: Mejor dicho, sólo se puede salir si existe recta intención de hacerlo. Lo primero que deberíamos esperar para que haya esperanza es que el ser humano tome conciencia de que está caminando hacia un lugar que no corresponde; lo segundo es tener la humildad necesaria para reconocer que se ha ido por mal camino; lo tercero es tratar de enmendar ese error, y lo cuarto vendría a ser tratar de salir del pozo. Si basamos nuestra esperanza en la humanidad por sí sola, terminamos encontrando que los hombres, por confiar demasiado en sí mismos, nos condujeron a la situación en la que estamos ahora. Cabría lógico preguntarse si, quizás, si la intención que se persiguiera fuera la de salir de donde estamos, el hombre sabría encontrar el modo... Creo que los hombres son, por naturaleza, ammigos del poder y enemigos del bien común. Como dijo Einstein: "Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. No estoy muy seguro de la primera, pero de la segunda puedes ver cómo nos aniquilamos sólo para ver quién puede más". Los hombres tenderán siempre hacia el poder, y el poder, entre otras cosas, genera ambición y enceguece a los hombres.

Creo que hay esperanza, pero sólo si el hombre pone sus esperanzas en algo que no sea el hombre ni el mundo. Ya lo he dicho en otras ocasiones, y sorprende que se descubra esto después de saber que soy una persona de ciencia y razón, pero lamento mucho que se viva en una sociedad positivistta, relativista y materialista.

Quizás luchar por algo mejor sea difícil, quizás el camino de lo correcto no sea siempre el camino fácil, pero nunca se lo debe abandonar, por mucho más que cueste; es el camino del amor, y creo que por amor debemos buscar ese mundo ideal. He sido exagerado en la entrada, pero lo he hecho precisamente para darle un tono más poético. Pero mientras vea un único destello de luz en esta vida -sea un día en la sonrisa de un niño, sea otro en el silbar de un anciano, sea quizás en ver que la misericordia no muere- no me rendiré. Tengo esperanzas, eso está claro. El problema es que a veces todo parece decirte que no hay esperanzas. Hay esperanza, pero sólo en tanto que el hombre comience a reconocerse como realmente es y entienda que a veces vendría bien ver las estrellas.

¡Elen síla lumenn' omentielvo!

(***Andrea***) dijo...

Yo llegan a soltarme eso y les parto el bastón en la cabeza, es que hay que joderse. Porque seguramente si ese tipo se rompe una pierna y en el autobús no le dejasen sentarse montaría un numerito. Es como lo de que los jóvenes somos unos maleducados, vale, que hay mucha gente maleducada, pero que por ejemplo vaya un viejo y casi te tire por chocarse contigo, no te diga nada, y aún encima te insulte... Esas cosas me ponen enferma. Y aunque no lo parezca, yo también tengo bastante paciencia.

Y bueno,también es cierto lo que dice Fantasmas, la sociedad no es tan mala, es decir, hay mucho bicho repugnante pero también hay mucha gente que no merece ser incluída en lo de mala. Pero bueno, no deberías ser tú quien se tiene que apartar, igual que si yo me rompiese una pierna no tendría que subir por las escaleras porque un gilipollas subiese en el ascensor y no se dignase a mantener la puerta abierta.Y jolín para tu madre, ciego, sordo, guapo, feo, rana o farola si se chocan contigo la culpa no va a ser tuya, aún encima.

Aunque eso si, la idea de incluírle al bastón un dispositivo que lance descargas láser no sería mala idea sería muy útil en caso de robo, de abundancia de idiotas o de ataque de mis tropas.xD. Pero que conste que como tenemos un pacto te lo pediría prestado algún que otro día xD

p.d.- Da la sensación de que me he roto una pierna alguna vez en mi vida y que por eso saco tanto el tema, pero no xD Se me dio por poner ese ejemplo, que es bastante común.