jueves, 2 de junio de 2011

Duda existencial



En contra de lo que podríamos pensar al leer el título de la entrada, vengo a este sitio irreal y real al mismo tiempo para soltar una pregunta que no amerita ser respondida ni será explicada a fondo por mi parte. En consecuencia, esta será una entrada breve.

Tras percatarme de ciertos acontecimientos futuros (digamos que entre agosto y noviembre tendré que estudiar cinco materias, llevar un cursillo de ingreso, asistir a un programa de preguntas y respuestas de forma obligada, estudiar para un concurso de medio ambiente e intentar publicar algo), y de darme cuenta después de un largo tiempo analizando mi interioridad de un hecho tan descabellado como surrealista que es más que evidente que no profundizaré por aquí...

... Como que en mí también se enciende la chispa de la curiosidad. De ahí que ahora, cavilando durante la madrugada, intentando comprender el punto exacto en que perdí la cordura por completo y comencé a planificar mi vida en torno a un ideal (los riesgos del idealismo)...

... Es ahora, como decía, momento en el que todo esto se hacía patente en mayor o menor medida, en que me nace hacer una pregunta al universo para solventar mi curiosidad insaciable, el anhelo por conocer... Y la pregunta del millón es... la duda existencial que quiero solucionar...

... Ejém... ¿Hay algún ser humano medianamente cuerdo (o que alguna vez lo haya sido) que sea más rematadamente pelotudo que yo?


Ahí queda eso. El universo responderá.

4 comentarios:

Key dijo...

Choque cultural. Nunca he tenido claro lo que significa la palabra "pelotudo".

Nicolás dijo...

Si me pidieran hacer una traducción cien por ciento literal al castellano que habláis por allá, lo primero que se me viene a la cabeza es "cojonudo", pero por lo que sé no es lo mismo o no se usa con la misma intención. De hecho, he pensado en el mejor equivalente, pero ni siquiera "jilipollas" puede ser utilizado (creo que es demasiado peyorativo en ciertas circunstancias).

Así que...
... Es un término hermanado con el "boludo", y ambos forman parte de "las malas palabras" del lenguaje cotidiano. Sin embargo, dado a su uso frecuente y vacío, comienza a perder significado a fin que se termina convirtiendo en una palabra de esas que uno emplea para dirigirse informalmente a un amigo. No obstante, usado aquí en este texto, se denotaría la clara intención de llamarme a mí mismo "tonto" o "sonso" (por no usar directamente "estúpido"). A pesar de ello, y de que bien podríamos decir que decir "tonto" equivale a decir "pelotudo", este último vocablo también tiene un tono peculiar dado de la cultura en que se inserta.

En otras palabras: Es como llamarte a ti mismo "pedazo de pavo integral" pero con cierto toque ridiculizante que quita el poco respeto que el adjetivo te deja.

Así que eso:
Si hay algún ser humano medianamente cuerdo más tonto/sonso/jilipollas/pavo/huevón/pelotudo, yo quiero saberlo para sentir que no estoy solo en el mundo XD

Key dijo...

¡Anda lo que aprende una! En español "cojonudo" es positivo, así que no puede corresponderse con eso. Yo lo asociaba sobre todo a gilipollas... pero está bien conocer los matices :D
Y tranquilo, que con la de atontados que hay por ahí ya te aseguro yo que muchos te ganan por goleada.

Nicolás dijo...

Si algún día me da por ahí, me pongo a estudiar las lenguas en relación a la cultura y al contexto social, que entre las letras y la filosofía me descansa la mente.

Nunca te dormirás sin haber aprendido algo nuevo, y es tan cierto...

¿Tú crees? Que atarantaos los hay y por centenas, pero el problema en este caso es que debería haber tenido un poquito de sentido común. Y todo esto sin considerar el aspecto interno, porque me encuentro en una dicotomía de aquellas... Con decir que el "To be, or not to be: that is the question" de Hamlet se queda corto.