viernes, 1 de julio de 2011

¿Es en serio?e



Damas, caballeros, amigos del salón del estudio.

Siendo una persona acostumbrada a las cosas extrañas, los fenómenos absurdos, habituada a ver cómo el universo da giros efectistas y, en general, un friki aficionado a los eventos paranormales... también resulta que muy pocas cosas me sorprenden en los últimos tiempos. No es que no me maraville, es sencillamente que comprendo que tantas son las cosas que pueden suceder en el universo que no hago diferencias entre lo común y lo extraordinario. Todo hecho es extraordinario en sí mismo, en conjunto todo hecho extraordinario es habitual. Vivimos rodeados de hechos extraordinarios, y que todos sean excepcionales es lo común.

Pero hay cosas que te dejan pasmado. Ir a ver retazos de vídeo en YouTube, por ejemplo, nada más traumático que esto.

Suelo buscar vídeos doblados al español, sea cual fuese el dialecto del español a que me refiera, y en la mayoría de las ocasiones termino alucinando con los comentarios de los usuarios que han visto el vídeo. No voy a citar por aquí, sería una falta de respeto (y esto considerando que difícilmente los usuarios de YouTube lean este blog). Pero no voy a cerrar el pico.

Entre comentaristas hay una gran discusión (que digo discusión, una batalla de índole titánica y colosal, un fenómeno de destrucción y aniquilación de las fuerzas armadas del bien y el mal), una pelea monumental que parece no haber tenido principio y no tener fin, y aunque a mí me guste debatir en ocasiones... El tema de la pelea es este:

Persona A dice:
¡Es mejor el audio de España!
(comentario a un vídeo en un dialecto latinoamericano)
Persona B responde:
¡Es mejor nuestro audio! ¡Ustedes son unos tontos para doblar!
Persona C apoya a persona A y dice:
¡Jilipollas! ¡Esa palabra era esa otra palabra! ¡Dicho así pierde la gracia!
Persona B espeta:
¡La...
... Se me notifica que por guardar la moral y el decoro no podré hacer una aproximación a lo que espeta la persona B, pero bien podría resumirse en que remueve toda la familia del interpelado/a, y bueno...
Persona A dice:
¡Nuestra traducción es mejor porque nuestro idioma es mejor!
Persona D dice:
¡El español de España es una porquería! ¡Por consiguiente, todos los españoles son una porquería!
Luego un gran tumulto en que pasa lo siguiente:
Argentina insulta chileno.
Chileno insulta mexicano.
Mexicano escribe México sin tilde ortográfica en la e mientras insulta a todo el mundo por no respetar el nombre de su nación al escribir Méjico con j.
Español insulta chileno.
Colombino insulta español.
Argentino insulta colombino.
Español insulta mexicano.
Fijista insulta transformista... hem... como que no.
Ecuatoriano insulta español.
Peruano insulta ecuatoriano.
Puertorricense insulta argentino.


¿Os imagináis el resto, verdad? No hace falta que os refiera el pleito que se forma entre mexicanos y argentinos a la hora de discutir cuál es la mejor versión de Los simuladores, ¿verdad?

Mi punto es muy sencillo: ¿WTF?

En principio yo no sabía que existía un idioma español de España, un idioma español de Argentina o un idioma español de México (que yo me he acojonado con lo que dijo el sujeto ese de México se escribe con x, cuando yo había aprendido en la escuela primaria que se podía escribir de cualquier forma). Vamos a ver. Por medio de Blogger yo he conocido a españoles, mexicanos y demás, y yo no he tenido que aprender otro idioma para comunicarme con ellos. A lo sumo, cuando aparece una expresión propia de un dialecto, entonces sólo pregunto y ya, y lo mismo ha sucedido cuando yo he empleado algún término más regional. Pero siempre es el mismo idioma, la misma lengua de Cervantes.

En segundo lugar, existe lo que se denomina "dialecto" o diferencias regionales y/o culturales. Las lenguas no son estáticas, cambian a medida que cambian las persona que la utilizan para comunicarse. Es verdad, suelo usar algunas expresiones del Lazarillo de Tormes, pero todos saben que es por joda más que otra cosa (aunque a veces hablo así en público). Aquí no hablamos todos como en la época de Cervantes, tenemos cambios propios del tiempo que ha pasado desde entonces. Por hechos históricos añadimos palabras, tenemos distintas raíces para ciertos vocablos, la globalización trajo consigo el uso de expresiones que difícilmente entrarían antes en nuestro vocabulario. Y es que si uno no quiere decir todo el tiempo "Por favor, alcánzame ese cuadradito/triángulo de papel/tela que está siempre en la mesa a la hora de comer y es utilizado por los comensales para limpiarse las manos o la boca en caso de mancharse y que antes solía ponerse a modo de babero para no ensuciarse la pechera al comer algo con salsa o un líquido semejante a la sopa", sencillamente y para abreviar tomamos la palabra de los franceses y decimos "Por favor, alcánzame la servilleta".

Dado a que el español es una lengua muy difundida por gran parte del mundo, es evidente que aparecerán diferencias. Una de las más grandes diferencias aparece en tanto cuál ha sido el pueblo que ha recibido el español. De acuerdo a cómo haya sido la lengua del pueblo aborigen que habitaba una región colonizada, así será el español que resulta de esa combinación. Aquí en Argentina, por ejemplo, a diferencia del resto de Latinoamérica, conservamos del español antiguo la segunda persona del singular (vos). Pero no seguimos usando la forma de conjugación pensada para esta persona, que vendría a ser, si no me equivoco, la forma de conjugación que se utiliza para la segunda persona del plural todavía en España. De este modo, lo establecido sería: "¿Vosotros habéis pensado en alguna solución?". El uso de la segunda del singular en vos nos dejaría con: "¿Acaso vos habéis pensado lo que esto significará para vuestra familia?". O en su defecto, y para que suene mejor al oído: "¿Habéis pensado vos que la colgó de un abedul?". No obstante, debido a la peculiaridad de las lenguas nativas, que tenían dificultad para diferenciar correctamente el éis, suprimieron paulatinamente la i y sólo quedó el és. Así que pasamos de: "¿Podéis ayudarme a cargar esta maleta?" a "¿Podés ayudarme a cargar esta maleta? El "habéis", por una cuestión fonética (digamos que suena mal decir "habés"), pasó a "has". En esto no diferenciamos del resto del mundo hispano, en que se utiliza el "tú" como segunda voz del plural. Sin embargo, y esto es lo más raro de todo, no conservamos el "vosotros" como segunda voz del plural, sino que la hemos cambiado por "ustedes", utilizando la misma forma de conjugación de los verbos que empleamos para la tercera voz del plural.

En otras cuestiones, hay diferencias, pero no son suficientes como para hablar de dos lenguas distintas. Son variaciones regionales y también culturales, dadas por el estilo de vida que llevamos. Aquí es habitual el lunfardo, pero porque en Buenos Aires se dio la circunstancia histórica propicia para desarrollarlo, no porque lo hayamos querido.

La entonación no es lo mismo que la tonada o el acento, y el uso de determinadas palabras está ligado a la cultura que circunda la lengua hablada. Es cierto, a un americano puede parecerle cerrado el dialecto español, pero en realidad no es cerrado; ocurre que allí hablan así y sus oídos están adaptados a escuchar a esa velocidad (lo mismo que los franceses modifican sus gargantas desde hace siglos y alcanzan esos tonos agudos y un tanto nasales). Y muy seguramente algún español podría considerar el dialecto latinoamericano como pesado y desarticulado, y estaría en lo correcto, porque lo es en cierta medida, pero es natural para nosotros por una cuestión social e histórica.

Es ridículo querer saber cuál es el mejor dialecto. No existe un mejor dialecto. Son sencillamente dialectos diferentes, nos pueden gustar más o menos, pero no existe ningún dialectómetro que indique cuál es más eficaz o más correcto. El gusto es subjetivo, muy subjetivo, y las traducciones de otros idiomas también lo son.

De estos dos, ¿cuál es el mejor color? ¿Rojo o azul? Te puede gustar, pero porque te guste a ti no quiere decir que sea el mejor del universo. A mí no me gusta mucho el acento mexicano, me resulta difícil al oído, pero ¿eso hace que México, el pueblo de México y los antepasados en tercera generación sean una porquería? ¿Acaso tengo que definir cómo son las personas de una nación en función de si me gusta o no un acento específico o ciertas expresiones propias de su región o su cultura? Somos personas, seres que son conocidos de forma individual y por lo que hacen, dicen y piensan, no por el lugar en donde hemos nacido o el idioma que hablamos. No somos lo que somos por nuestro nombre, sino por lo que somos en realidad. He visto películas en doblaje latino y en doblaje castellano, y ninguna me parece mejor o peor. Las expresiones son casi las mismas, y las que no, se pueden deducir por el contexto. Hay puntos flojos y puntos fuertes, me gustan ciertas expresiones y otras no. ¿Tengo que salir a llenar YouTube con mensajes agresivos? Los doblajes latinos que son mayoría los hacen personas de México, reduciendo el acento a algo mucho más neutro, y me gusta. Ciertos personajes de Los Simpson los hace un argentino, que también consigue una neutralidad muy lograda.

Sobre el tema de los doblajes y las traducciones... Es verdad, a veces a los traductores se les va la pinza con los títulos de series y películas (incluso hasta de libros). Pero estimo que, en estudios lingüísticos más profundos, habrá motivos y motivos. Aquí son fichas, allá chapas; aquí es cheto, allá pijo; aquí es colectivo, allá autobús; aquí es pancho, allá perrito caliente.

Uno nace, crece, se reproduce y muere... hem... Uno nace y crece en una cultura determinada, adquiere ciertos usos, entrena su paladar para emitir determinados sonidos, educa su oído de forma inconciente para recibir como naturales esos mismos sonidos y mama del medio toda una cultura. El problema radica en considerar a su cultura, por ser la cultura que recibió desde pequeño, la única y mejor cultura existente en el mundo mundial. ¿Cuáles son los riesgos de esto último? No habéis prestado ni cuota de atención, ¿eh?


  1. Que las páginas de YouTube estén llenas de estos comentarios.
  2. Que demostremos ser todavía una humanidad xenofóbica y en decadencia.
  3. Que nuestros padres no hayan sabido educar correctamente y que en la escuela no se haya sabido reforzar esa educación.
  4. Y que un sujeto como yo escriba todo esto a consecuencia de todo lo anterior, dando mucho la lata y dejando un ensayo que no será leído sino por unos pocos elegidos.


Como dije al principio, estoy acostumbrado a ver cosas muy extrañas, pero esto se sale de las fronteras del conocimiento.

En otras noticias, desde el dieciocho en adelante tengo los exámenes, así que es probable que yo desaparezca y deje todo esto un poco desatendido. Os notificaré de todo cuando todo haya terminado, así que, si Dios quiere, nos reencontraríamos después del veintiuno de julio.

A los del hemisferio sur... ¡Felices vacaciones de invierno! Y a los del hemisferio norte... ¡Felices vacaciones de verano! Y al globo entero... ¡Os envidio por tener vacaciones en estas fechas!

No os acordéis de mí, luego volveré... Disfrutad con jovialidad la vida... Sí, sí, me gusta veros felices... Ya sé, me extrañaréis mucho... sí, sí...

¿A que lo habéis creído? Venga, ni tanto. Dentro de un tiempo retornaré, medio muerto, pero aquí estaré. Dentro de un tiempo volveré, medio muerto, pero jamás rendido, medio muerto, pero nunca del todo ido.

¡Elen síla lumenn omentielvo!


8 comentarios:

Key dijo...

xD
La cosa es la siguiente: tú escribes como Dios manda, se te escapa de vez en cuando alguna confusión s-c, pero escribes bien y con un español casi estándar (tardé un tiempo en darme cuenta de que eras sudamericano); pero hay una buena parte de la comunidad sudamericana de Internet que escribe de pena (son conocidos como los "Hoygan"), que es la que le ha dado mala fama a los hispanos en Internet, porque escriben cosas como "grasias de antebraso" y demás material que hace que tus ojos lloren sangre.
Por otra parte están los españoles conocidos como "Canis" (las Jessys y los Jhonatanes a los que hago referencia de vez en cuando en el blog), que escriben De heStA maNeRa, hINterCalAndO mAyusCUlaS y MiNuscULas y pohNiendO tOdAs lAS fALtas dE hORtograFia poSHibles.
Tanto Canis como Hoygans son dolorosísimos para los lectores normales, y son ellos, junto con el poco sentido común y la capacidad de generalización de la gente, la que ha despertado este odio interracial.
Ah, y además el comentarista medio de youtube es un garrulo, sea de donde sea.

Nicolás dijo...

Er... Gracias por el cumplido, y sí, las falencias del seseo, lo que no nos hace diferenciar fonéticamente la s de la c ni la c de la z.
HMMM... Es decir, ¿por causa de Hoigan y Canis es que nos odiamos a muerte? ¿Se admira el chivo del carnero? ¿La gallina fue primero que el huevo? ¿El Pato Lucas fue antes que Bugs Bunny? ¿Leonardo Davinci tiene nombre de Tortuga Ninja? Y lo más importante... ¿Qué sigue?
Y vale, admito que haya algún demente por ahí que decida atacar a alguien sólo por haber nacido en algún lugar, pero ¿ya todo el mundo? ¿Adónde vamos a parar?

P.S. Pareciera que no, pero el hablar de Hoigan y Canis como si fueran especies es surrealista.

Key dijo...

Tienen que ser especies aparte, porque si no, es que yo soy de la misma especie que esos tíos. Y no quiero.

Nicolás dijo...

¡Bien! ¡Experimento!
1. Busca cuatro Canis, yo otros cuatro Hoigan.
2. Los reproducimos.
3. A su descendencia la volvemos a reproducir alcanzada la edad mínima e indispensable.
4. Los suspendemos en líquido amniótico.
5. Llevamos a cabo experimentos para determinar si existen mutaciones en su genóma que puedan seguir dejándose en herenncia a su descendencia. Si los resultados son positivos, son una nueva especie.
6. En tanto habría que dejar que pasen de la agresividad verbal no oral a la agresividad dolorosa no piedad y terminarían matándose entre sí. Al final, si es que perteneces a otra especie, serás superviviente y heredarás la tierra junto con aquellos que no hayan padecido mutación genética.
Porsupuesto, con los cuerpos de los sujetos de prueba sólo deberíamos dejarlos abandonados en algún lugar para dar un quebradero de cabeza a la policía. Es absurdo, es ridículo y es genial. ¡Manos a la obra!

P.S. Es invariable, al final siempre terminamos en los cadáveres. Tengo dos opciones: a) convertirme en forense, b) ir a un psiquiatra.

Key dijo...

La idea es buena, pero, efectivamente, tu sed de sangre me resulta inquietante...

Nicolás dijo...

Todo es culpa de Gerald A. O'Naple. Búscalo y comprenderás todo.

Diego R. Pintos dijo...

EL nível de los debates en los comentarios de youtube tampoco da para mucho, por lo general, es garrulo hasta cuando lo que se comenta es un debate entre LEvi-Strauss y Chomsky, no la a ser en temas de doblaje.

Otra cosa es que se puede opinar sobre la calidad del doblaje español o el latino, pero para eso es más fácil varía y depende de gustos (en mi opinión la traducción de los Simpson a la variedad "goda" es genial, mientras que las otras desmerecen, pero con otras series me pasa lo contrario y voy a cosas sudamericanas antes y pa ahorrarme el susto, pues VO y punto.

No me meto en Hoygaanadas y chonaidas (y el idoma ese extraño que usan las tias del fotolog tampoco), que ya eso requiere master en comunicación animal, u algo

Nicolás dijo...

En efecto, la calidad de los comentaristas no es muy elevada. Y claro está, se puede comentar cómo ha sido la traducción, y ahí sí podemos comenzar a tener distintos gustos sobre cómo traducen los traductores y qué criterios son tenidos en cuenta a la hora de traducir. Pero nunca caería en el absurdo de criticar una traducción en base a la lengua traducida, la crítica está encaminada a ver la traducción a la luz de la lengua madre y de la lengua a la que se traduce. Y ya, algún día abriré alguna sección para que Key nos dé clases ssobre tribus internautas :D