domingo, 31 de julio de 2011

La vuelta a la normalidad después de la crisi



Supongo que esto debía ser dicho en algún sitio, al menos como para darle un cierre al capítulo anterior de la aventura de preinscripción y demostrar que los finales tranquilos sí existen (todavía no sé mucho de los finales felices).

Después de mucho revolver cosas, se ha dado con el certificado de discapacidad (ese que os comentaba en la entrada anterior), y he ahí el numerito de CUIL. En otras palabras, ingresando ese dato en la página de ANSES debería estar todo terminado. Falta ayuda con el cabcha visual (lo que ya es para meterles una demanda a los del Gobierno), pero eso puede ser solventado en un momento.

Quiero hacer notar mi preocupación por el hecho de... cómo decirlo... no encontrar por ningún lado el término DNI (Documento Nacional de Identidad). Sólo está Documento Único (salvo que esto sea lo mismo que el DNI), Libreta de Enrrolamiento y Libreta Cívica. Como quizás algunos sepan, a los dieciseis no renové el DNI, principalmente por una cuestión ideológica, y ahora tengo mucho más miedo de renovarlo.

Pues veréis... Después de que Fernández de Kirchner introdujo el cambio de DNI, a mí me da un poco de miedito el hecho de tener que zometerme a su fuerza maquiabélica. Según entiendo, el nuevo documento proviene directamente de esta asociación de naciones unidas del sur. Y vamos... En un lugar en donde esté el presidente de Venezuela y la presidente de Argentina, no puede haber nada bueno.

Por eso tengo otra idea en mente. He pensado destruir todo lo que Nicolás ha sido hasta ahora para el Estado en general. Dicho de otra forma, desaparecer del mundo, hacer como si no existiera, poniéndome una identidad falsa y dedicándome a combatir el crimen desde las sombras. Quién era caerá en el olvido, y quién seré no será jamás sabido.

Seré sólo un espectro que no se ve en ningún sitio. Estaré ahí, de todas formas, luchando contra el crimen, resolviendo misterios intrincados. Seré una especie de Batman, pero sin dinero y sin artilugios y sin ayudantes. Mi persecusión será la silenciosa, desde un escritorio, y la cacería concluirá cuando el mundillo del crimen entienda que hay un cazador dispuesto a encontrarlos y develar sus maquinarias.

Pienso que cualquiera que llegue a este blog y se encuentre con estas cosas pensará de mí que estoy muy mal. Pero bueno, las cosas de la vida. Os mantendré informados de los trámites de preinscripción y de lo demás.

Así concluye el vertiginoso mes de julio para un servidor y para el salón del estudio.

2 comentarios:

(***Andrea***) dijo...

Siempre te queda la otra solución, hazlos desaparecer a ellos. xD Porque en caso de hacerlo contigo mismo pasarías a convertirte en Fantasmas, y luego habría un problema para saber quién es quién, o si estáis en un mismo cuerpo...

Nicolás dijo...

Que Fantasmas siga siendo Los Fantasmas del Paraíso, yo sería algo así como el caballero del viento, el justiciero de la noche o el pensador del ocaso... Vamos, que habrá diferencias. Lo suyo es más alentador XD